La mayor parte de los placeres de nuestra vida no los podemos comprar: no tienen precio:
- Contemplar una puesta de sol en un paisaje natural
- Disfrutar de salud
- Ver crecer a tus hijos
- Compartir una velada con tus amigos o familia
Sin embargo, pensamos que nuestra felicidad depende exclusivamente de comprar productos caros o de tener un modelo de vehículo o una determinada marca.
Desde el Programa Hogares Sostenibles, no negamos esas satisfacciones, pero creemos que las personas pueden ser más felices y equilibradas sin ser tan dependientes del consumo.
Además, muchos de esos placeres gratuitos y auténticos de los que disfrutamos las personas se ponen en riesgo con modos de vida consumistas y derrochadores
- Una montaña de basura arruina cualquier puesta de sol
- La contaminación y el uso de productos tóxicos amenazan nuestra salud
- El cambio climático apunta un futuro complicado para nuestros hijos
Por eso, cambiar algunos de nuestros conceptos para ser personas sostenibles puede ser el tema de conversación para una velada con los amigos o la familia, buscando un futuro mejor para todos
Si quieres probarlo, inscríbete en Hogares Sostenibles y conviértete en una persona sostenible: tu familia, tu isla, tu planeta y tú mismo estarán mejor.